CONVOCATORIA Número 16 – julio-diciembre 2026
Confabulaciones. Revista de Literaturas de la Argentina (ISSN 2545-8736) abre su convocatoria para presentar trabajos a ser publicados en su décimo sexto número (julio-diciembre de 2026).
Se recibirán artículos académicos, entrevistas y reseñas que analicen aspectos relevantes para el estudio de la literatura argentina.
En este décimo sexto número la temática del Dossier abordará: “Cincuenta años después. Persistencias, desplazamientos y relecturas en la literatura sobre la dictadura y la posdictadura” y será coordinado por la Mgtr. Roxana Elizabet Juárez (UNSa) y la Dra. María Verónica Gutiérrez (UNSa).
Los artículos propuestos serán evaluados por el Equipo editorial y sometidos a referato externo a través del sistema de doble anonimato. Para la preparación de los envíos se recomienda consultar la “Política de secciones” y las “Normas para autores” presentes en la página web de la revista: http://ojs.filo.unt.edu.ar/index.php/confabulaciones/index
Cronograma
Fecha límite para envío de manuscritos: 12 de octubre de 2026
Evaluación y comunicación de los resultados: 23 de noviembre de 2026
Publicación de la revista: diciembre de 2026
FUNDAMENTACIÓN DEL DOSSIER
Coordinadoras invitadas para este Dossier:
Dra. María Verónica Gutiérrez (UNSa)
Mgtr. Roxana Elizabet Juárez (UNSa)
Comité evaluador invitado:
Dra. Gabriela Boldini (UNC)
Dra. Mónica Bueno (CeLeHis – UNMDP)
Dra. Cecilia Corona Martínez (UNC)
Dra. Nancy Fernández (CONICET – UNMDP)
Dra. Marimé Arancet Ruda (CILA- CONICET- UCA)
Dr. Hernán Sosa (CONICET – UNSa)
Dra. Natalia Crespo (CONICET - UBA)
Cincuenta años después. Persistencias, desplazamientos y relecturas en la literatura sobre la dictadura y la posdictadura
El arte como un territorio de elaboración simbólica y la literatura no han dejado de volver sobre los años del terrorismo de Estado en la Argentina y sobre sus consecuencias en el presente: la experiencia concentracionaria, el exilio, el insilio, las desapariciones, la apropiación de menores, las “heridas de la memoria” (Jelin, 2002, 2024), las dinámicas memoriales, las continuidades en posdictadura de elementos, políticas y actores del periodo dictatorial son algunos de los aspectos más visitados. El discurso literario, en especial, operó como una superficie privilegiada de inscripción y reverberación semiótica desde la cual se volvieron audibles las zonas de la experiencia histórica que, en los distintos momentos de producción de los textos, permanecían desplazadas, silenciadas o insuficientemente elaboradas por otros regímenes discursivos. En este sentido, entendemos que la literatura ha funcionado como un “laboratorio de escucha” (Giorgi, 2025), al intervenir en la configuración de los umbrales de visibilidad y audibilidad de lo social, anticipando preguntas, desestabilizando consensos e introduciendo fisuras allí donde las narrativas públicas tienden (como lo han hecho fuertemente durante la transición democrática) a clausurar el conflicto.
Desde este enfoque, la atención de la literatura hacia el pasado reciente no se limita a tematizar sus núcleos traumáticos, más bien se configura como una práctica de mediación crítica capaz de interpelar a las comunidades de lectura y reabrir aquello que las versiones estabilizadas de la historia buscan fijar como definitivamente resuelto. En ese movimiento, desplaza los marcos de inteligibilidad disponibles para reinscribir el pasado en una trama de sentidos siempre provisoria, abierta a relecturas y resignificaciones. Su potencia crítica radica precisamente en esa capacidad para multiplicar las perspectivas desde las cuales la experiencia histórica se vuelve legible y, de ese modo, mantener abiertos los sentidos de la memoria frente a toda pretensión de clausura.
Esta capacidad de mantener abierta la memoria encuentra una de sus más productivas formas en la dimensión archivística de la literatura. Así, las producciones literarias sobre la dictadura se configuran como archivos no únicamente porque los incluyen efectivamente para diseñar las tramas, tal como sucede con la incorporación de fotos y cartas personales, recuerdos familiares, documentos de la militancia, así como de los llamados “archivos del Mal”, o porque, en la modelización literaria, los citan, intervienen, les cambian el signo o los perforan; sino porque devienen ellas mismas archivos capaces de alojar restos, fragmentos, voces y silencios del discurso social sobre lo acontecido; un potente tapiz para exhibir las fricciones inherentes a la construcción memorial. Las voces de militantes, de las víctimas, las voces de lxs hijxs, o de los sectores de la sociedad que —obedeciendo al discurso militar—, procuraban mantenerse al margen y también las voces abyectas de los represores, pueblan la producción literaria argentina sobre la última dictadura militar.
La variedad genérica, de tonos y de perspectivas de las producciones que han vuelto sobre los años del genocidio muestra las mutaciones experimentadas a lo largo de más de cuatro décadas en las formas de mirar, pensar y escribir acerca de ese pasado doloroso, aún hoy en muchos aspectos cifrados. Esas transformaciones tienen que ver, entre otras cuestiones, con la incorporación de una mirada de género que permitió ahondar en las experiencias de la militancia y del cautiverio de las mujeres, por ejemplo, o con la ampliación de las indagaciones en torno a la memoria (la memoria se pluraliza, dice Leonor Arfuch, y se relevan en la escritura memorias familiares, generacionales, “posmemorias”, étnicas como intereses emergentes a partir de los cambios en las políticas de la memoria y de la reapertura de los Juicios de Lesa Humanidad a inicios de los años 2000). Todo ello posibilitó la exploración de zonas de las experiencias y de las subjetividades antes no visibles o no disponibles.
Los estudios críticos sobre el vasto conjunto de producciones literarias sobre la dictadura y la posdictadura también han ido mutando en lecturas que erigen nuevos intereses y corpus renovados. Mención especial merecen aquellos estudios que, tomando el espacio como categoría de análisis, configuran recorridos que no centran la mirada en las producciones del/sobre el área metropolitana, sino en la literatura de otras regiones (en los textos que indagan sobre lo ocurrido en el noroeste argentino, la Patagonia, etc.), ampliando y complejizando eso que Jorge Monteleone (2018) llama la “literatura de la aflicción y del trauma”.
“Escuchar” estas producciones supone, por lo tanto, permitirnos desorganizar los relatos cristalizados y adentrarnos en las disputas permanentes por la producción de sentido en torno al pasado dictatorial de la Argentina, sin eludir la incomodidad frente a aquellas memorias denegadas (Da Silva Catela, 2011) o —incluso— ante los discursos que resultan indigeribles. La coyuntura contemporánea confirma la persistencia de esas pugnas: la reemergencia de discursos que reivindican la denominada "historia completa", alentados por políticas estatales que buscan reconfigurar los marcos de interpretación del terrorismo de Estado, revela que los trabajos en torno a las memorias continúan siendo un espacio clave de confrontación política y cultural antes que un capítulo definitivamente clausurado.
Al cumplirse cincuenta años del Golpe de Estado, y con la convicción de que cada aniversario de esta magnitud constituye una ocasión privilegiada para abrir nuevas preguntas y ensanchar los horizontes de lectura, convocamos a la presentación de artículos dedicados a explorar las diversas manifestaciones de la producción literaria en torno a la última dictadura. Los ejes que siguen buscan orientar la convocatoria sin, por ello, desestimar otras posibles líneas de indagación:
- Balances críticos y reconfiguraciones del campo de estudios sobre literatura y dictadura a cincuenta años del Golpe de Estado.
- Dinámicas memoriales en las literaturas sobre la última dictadura.
- Representaciones de la dictadura desde perspectivas de género, clase, etnia y disidencias.
- Archivos, neoarchivos y archivos otros en la producción literaria sobre la dictadura.
- Literaturas de la posdictadura y transformaciones en las políticas de la memoria.
- Literatura, dictadura y región.
- Temporalidades de la memoria: memorias largas, memorias cortas y memorias emergentes.
- Vínculos y diálogos acerca de la violencia política entre la literatura argentina sobre la dictadura y otras literaturas latinoamericanas.
Bibliografía
Arfuch, L. (2008). Arte, memoria y archivo. Crítica cultural entre política y poética. Fondo de Cultura Económica.
Basile, T.; Larralde Armas, F.; Raina, A. (eds.) (2026). Artchivos. ¿Qué hace la literatura y el arte con los archivos en torno a la represión en el Cono Sur? CLACSO.
Da Silva Catela, L. (2011). “Pasados en conflictos. De memorias dominantes, subterráneas y denegadas”. En E. Bohoslavsky, M. Franco, M. Iglesias y D. Lvovich (comps.), Problemas de Historia Reciente del Cono Sur (vol. I., pp. 99-124). Prometeo Libros/UNGS.
Derrida, J. (1997). Mal de archivo. Una impresión freudiana. Editorial Trotta.
Gerbaudo, A. (2016). Posdictadura y fantasías de nano-intervención. Políticas de exhumación. Las clases de los críticos en la universidad argentina de la posdictadura (1984-1986) (pp. 93-108). Ediciones UNGS Universidad Nacional de General Sarmiento, Ediciones UNL.
Giorgi, G. (2025). Parar la oreja: Notas para una política de la escucha. Editorial Tenemos las máquinas.
Jelin, E. (2002). Los trabajos de la memoria. Siglo XXI Editores.
Jelin, E. (2024). Las tramas del tiempo. Familia, género, memorias, derechos y movimientos sociales. CLACSO.
Monteleone, J. (2018). Introducción. En L. Monteleone (dir.), Historia Crítica de la Literatura Argentina. Una literatura en aflicción (vol. 12, pp. 7-14). Emecé.










