Convocatoria #15

2026-01-01
Convocatoria 15 - Mujeres: labores, oficios y tareas

Confabulaciones. Revista de Literaturas de la Argentina (ISSN 2545-8736) abre su convocatoria para presentar trabajos a ser publicados en su décimo quinto número (enero-junio de 2026). 

Se recibirán artículos académicos, entrevistas y reseñas que analicen aspectos relevantes para el estudio de la literatura argentina.

En este décimo quinto número la temática del Dossier abordará: Mujeres: labores, oficios y tareasy será coordinado por la Dra. Verónica Juliano (IILAC-UNT), en colaboración con Martina Palavecino Bó (IILAC-UNT) y Ruth Elina Espeche (IILAC-UNT).

Fecha límite para el envío de manuscritos: 20 de abril de 2026.

 

Mujeres: labores, oficios y tareas

 

“Dorotea les llevó el pedido al salón de la chimenea y les ofreció también pan casero, dulce de la quebrada, miel y queso de cabra”.

Liliana Bellone, Dafne y el crimen de la montaña

 

Primera escena de lectura. En el epígrafe que abre la fundamentación para esta propuesta de dossier, advertimos una serie de elementos que configuran un universo particular de sentido. La escena corresponde a una nouvelle de la escritora salteña Liliana Bellone escrita en memoria de las dos turistas francesas, Cassandre Bouvier y Houria Moumni, violadas y asesinadas en la quebrada de San Lorenzo (Salta). Dos jóvenes periodistas de Buenos Aires, Alejandra y Natalia, llegan al lugar de los hechos para investigar las circunstancias del femicidio y comienzan a palpar las recurrentes formas de violencia —simbólica y material— dirigidas hacia las mujeres, que terminan expulsándolas y devolviéndolas a su lugar de procedencia. La trama central se anuda en torno a este periplo pero no es hacia allí a donde queremos orientar la mirada sino hacia la figura de Dorotea, “la empleada que atendía la puerta, cocinaba, limpiaba y servía el desayuno” (p. 16). Nos interesan las acciones que lleva adelante porque trazan su figura y su posición en la estructura social: lleva el pedido y ofrece alimentos. El salón demarca un adentro y un afuera; Dorotea aparece como un sujeto en tránsito que conecta esas dos espacialidades aunque resulta clara su no pertenencia a ese sitio. En efecto, más adelante se afirma: “su casa, un poco alejada de la posada, yendo hacia el oeste, por la huella que sube a las vertientes” (p. 17). El personaje de Dorotea, que resulta clave para el desarrollo de los acontecimientos, nos lleva a preguntarnos por los pliegues de exclusión que continúan solapando a las mujeres que llevan adelante tareas fundamentales, no siempre reconocidas como tales. Pensamos, por ejemplo, en las tareas de cuidado (nutrición, abrigo y vivienda, limpieza, compañía, transmisión de saberes, etc.) muchas veces no remuneradas ni prestigiadas socialmente y que constituyen pilares decisivos para el bienestar social.

Segunda escena de lectura. Entre las décadas de 1950 y 1960, el único trabajo realizado por mujeres, reconocido en el ingenio, era el de cosedora de bolsas de azúcar. Cualquier otra labor, como coser delantales, lavar la ropa de los obreros y ocuparse del hogar, era considerada una tarea obligatoria para las niñas y mujeres de los pueblos de los ingenios azucareros. En ese contexto, destacamos la figura de Aidé Moreno en la novela no ficcional El gallo negro: Vida, pasión y muerte de un ingenio azucarero (1997) de la escritora tucumana Lucía Mercado, quien se desempeñó como peladora de caña junto a su familia hasta que dejó los surcos para formar parte del grupo de mujeres que lavaban las bolsas arpilleras que se usaban para el envasado del azúcar. El trabajo consistía en recibir las bolsas que eran devueltas al ingenio para acondicionarlas, enjuagarlas y secarlas en el alambrado que rodeaba la quinta. Aidé Moreno, de treinta años, era reconocida por el pueblo de Santa Lucía como lavadora de bolsa de azúcar, sin embargo, ese reconocimiento no se traducía en una justa retribución salarial. Con la aparición de María Eva Duarte de Perón en la escena política nacional, la joven se encontró representada en sus ideas y logra convertirse en un símbolo de la lucha feminista en el pueblo. En un mundo exclusivo de hombres, Aidé decidió involucrarse en cuestiones sindicales y en las decisiones políticas de Santa Lucía formando la Unidad Básica, rama política que agrupó a las mujeres que acompañaban a “la abanderada de los humildes” en su lucha por reivindicaciones sociales y por la representación femenina a través del voto.

Nos interesa convocar trabajos que, a partir del análisis literario, rescaten y pongan en valor acciones, prácticas culturales y saberes impulsados por mujeres que suelen figurarse, con algún sesgo minorizante, como “labores, oficios y tareas”. Nuestra búsqueda procura revertir la valencia depreciativa de estos signos y provocar corrimientos necesarios para ponderar estas agencias, de fuerte incidencia en la construcción de un mundo más habitable y justo. Históricamente, los estudios de género han aportado a develar los mecanismos de opresión que relegan a las mujeres a lugares subsidiarios en la vida social, desnaturalizando y complejizando esta posición. Así, se han podido reponer autorías femeninas, obliteradas en las historias de las literaturas; emprender trabajos de archivo que, en muchos casos, coadyuvan a la (re)edición de obra; dar cuenta de las conquistas históricas de las mujeres, merced a la lucha de los feminismos, fundamentalmente en materia de derechos. A fin de continuar con este impulso, pretendemos acoger propuestas que reflexionen en torno a mujeres que “hacen cosas” por fuera del sistema formal que, aun siendo injusto y precarizante, otorga visibilidad y, por tanto, posibilidad de transformación. Buscamos contribuir al campo de estudios de las literaturas de la Argentina, en una franja temporal, espacial y genérica amplia. Recibiremos contribuciones que problematicen estas posiciones diferenciadas de las mujeres y sus haceres no reconocidos en el campo social y, por lo tanto, ofrezcan perspectivas críticas que cuestionen valores y modos de comprensión del mundo engendrados por el sistema cisheteropatriarcal.

“(...)

Hija de hija

se hace nudo

y la abuela desanuda.

Esta hebra por debajo

porque sí,

desde siempre se hizo así.

Abuela, patrona el bastidor

sumisa de su hombre

padre de padre,

nieto de nieto

sometedor de hembras y diaguitas

(...)”

Ohuanta Salazar, Parada Obanta.

 

Algunos de los ejes que postulamos son:

• Mujeres que cuidan y sostienen. Representaciones de las mujeres como cuidadoras. El cuidado de los otros humanos y no humanos. Relación simbólica y material entre la naturaleza y las mujeres.

Mujeres que hacen. Representaciones de las mujeres en la economía popular e informal (costureras, modistas, lavanderas, vendedoras, etc.).

Mujeres que saben. Exploración de prácticas sociales criminalizadas o moralmente condenadas (curandería, brujería, trabajo sexual). Saberes empíricos de sociabilidades femeninas: expropiación y persecución.

Mujeres que cuentan. Trabajos con la transmisión de la memoria colectiva, familiar y cultural a través de la oralidad.

Mujeres que leen. Modalidades de la lectura no hegemónicas como contienda a los imaginarios establecidos.